Las rabietas en los niños: herramientas útiles para los padres

 

Es completamente normal que los niños pasen por una etapa de rabietas, y esta suele comenzar alrededor de los dos años. Aunque no hay una regla estricta sobre cuándo ocurre, es común que esto suceda.

 

¿Por qué los niños tienen rabietas?

Las rabietas, berrinches o pataletas son reacciones fisiológicas en las que los niños expresan su enfado o frustración a través de lloros, gritos o golpes. Aunque estos comportamientos pueden ser desesperantes, en realidad juegan un papel importante en el desarrollo emocional de los niños.

Las rabietas les permiten a los niños aprender a expresar sus emociones, comprender y regular sus sentimientos, así como entender las consecuencias de sus actos y los límites establecidos. Sin embargo, entender esto en el momento en que ocurre puede ser una tarea difícil y frustrante para los padres y cuidadores.

Afortunadamente, existen herramientas y estrategias que pueden ayudarte a abordar estas situaciones de manera efectiva.

 

¿Cuándo debemos preocuparnos por una rabieta?

Tener una rabieta es algo natural en el desarrollo de los niños, aunque a veces podamos pensar que «antes no las tenía» y, por lo tanto, “algo pasa”. Sin embargo, con la formación adecuada, los padres y cuidadores pueden aprender a regular las emociones de los niños y encontrar formas de abordar estas situaciones de manera más efectiva.

 

5 Herramientas para manejar las rabietas:

  1. Mantén la calma: Te ayudará a abordar la situación de forma más tranquila y evitar que el niño se contagie de tu estado de ánimo alterado.

 

  1. Valida las emociones: Es importante demostrar al niño que entiendes sus emociones, incluso si en ese momento no puedes satisfacer sus deseos. Por ejemplo, puedes decirle: «Entiendo que quieres seguir viendo la televisión, pero no me siento cómodo permitiéndote verla tanto tiempo. Vamos a apagarla cuando termine este programa. ¿Quieres jugar a algo diferente o ayudarme con la cena?»

 

  1. Establece límites claros y consistentes: Asegúrate de establecer límites claros y explicarlos de manera sencilla para que el niño los entienda.

 

  1. Enséñale estrategias de autorregulación: Puede ser útil enseñarle al niño estrategias de autorregulación, como expresar sus sentimientos a través de un dibujo o abrazar un peluche para canalizar su energía.

 

  1. Crea rutinas y horarios: Tener rutinas y horarios consistentes ayuda a los niños a tener un esquema mental y anticiparse a lo que viene a continuación. Establecer horarios para comer, dormir y realizar actividades puede ayudar a prevenir las rabietas.

 

  1. Busca apoyo y formación: Si aplicas estos consejos y aún te sientes desesperado o desesperada, es importante buscar apoyo. Puedes buscar ayuda profesional para analizar lo que ocurre en tu hogar y encontrar las mejores herramientas que se adapten a ti y a tu familia.

 

4 cuentos para gestionar rabietas

Usar cuentos puede ser una herramienta útil para que los niños entiendan lo que les ocurre.

Cuándo estoy enfadado

Experimentareis cómo se siente el conejo cuando se encuentra enfadado. Es un libro sencillo, pensado para niños más pequeños.

Tengo un volcán

La protagonista del libro se llama Alba, es una niña que tiene un volcán en su interior, entre el ombligo y las costillas pero ella no lo sabe. A veces, ese volcán se enciende y explota. Entonces su fuego lo quema todo y Alba sufre y se asusta, todo a la vez. Pero una noche una pequeña hada le explica qué puede hacer cuando se enfada y enciende el volcán, un truco que la llevará a descubrir sensaciones inesperadas.

Vaya rabieta

El libro trata sobre Roberto, no ha tenido un buen día y está de mal humor. Su papá le h

a castigado en su habitación.Entonces Roberto siente una cosa terrible que le sale de dentro y empieza a romperlo todo.

El libro enfadado

El libro está tan enfadado que está rojo. Pero afortunadamente la ira se le va pasando y el libro se va tranquilizando poco a poco.

Espero que estas herramientas y sugerencias te sean útiles para lidiar con las rabietas de tus hijos. Recuerda que es una etapa normal en su desarrollo y que, con paciencia, amor y comprensión, podrás ayudarlos a gestionar sus emociones de manera más saludable.

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